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¿Cómo puedo mejorar el síndrome de pies y manos, efecto secundario de la quimioterapia?

¿Cómo puedo mejorar el síndrome de pies y manos, efecto secundario de la quimioterapia?

Algunos tipos de quimioterapia tienen como efecto secundario el síndrome de pies y manos o eritrodisestesia palmoplantar. Parte del medicamento se filtra desde los capilares dañando los tejidos. Esto afecta de manera notable a la vida diaria, ya que provoca dolor y puede ocasionar grandes molestias al andar y manipular objetos.

Algunos de los síntomas más comunes son el adormecimiento, la sensación de ardor y hormigueo, enrojecimiento, inflamación, molestia, sensibilidad… llegando a generar grietas, ampoyas, úlceras…

Una vez que aparecen los síntomas es importante paliarlos para que condicionen en la menor medida las actividades cotidianas. Por ello es recomendable:

·         Evitar el calor y la humedad.

·         Aplicar frio sin que sea directo sobre la piel afectada.

·         Evitar la presión sobre pies y manos como puede ser con el uso de plantillas de gel.

·         Utilizar calcetines y guantes de algodón para llevar a cabo actividades que tengan mayor fricción.

·         Emplear cremas hidratantes que ayuden a recuperar el tejido.

Por otro lado, la fisioterapia oncológica puede ser de gran ayuda en este proceso, en Instituto Fisiomédico hacemos frente a estos síntomas cada día mediante: 

  • Sistema LPG, que ayuda a liberar y mejorar el aporte sanguíneo y con ello la oxigenación y la nutrición de todos los tejidos        afectados sin llevar a cabo una fricción que pueda provocar una mayor lesión.
  • Fototerapia mediante Bioptrón, con esto complementamos el efecto del LPG, mejoramos y aceleramos el proceso de    regeneración del tejido afectado, evitamos que se fibrose en las zonas donde hay mayor fricción y mejoramos la calidad de la piel.
  • Vacumterapia, nos permite suministrar un mayor aporte sanguíneo a las zonas afectadas con una llegada de nutrientes y sustancias reparadoras que junto con las técnicas anteriores va a conseguir una mejora global y una reducción de la sintomatología y dolor.

·   Dado las compensaciones que se hacen por el dolor las zonas periféricas sufren y se hacen compensaciones que provocan contracturas y dolores secundarios, por ello también se trabaja la musculatura afectada por las compensaciones con masajes, gancheado, LPG...

 

 

Por ello es importante no perder la esperanza y poner medios, siempre con personal especializado, a este molesto efecto secundario y mejorar así la calidad de vida