Blog

¡Mantén tu linfedema a raya!

¡Mantén tu linfedema a raya!

El linfedema es una enfermedad crónica y su tratamiento es de por vida. Los pacientes abandonan el tratamiento del linfedema debido al constante cuidado que se tiene que tener en el día a día.

En el Instituto Fisiomedico proponemos un protocolo en el tratamiento del linfedema que después de años estamos obteniendo grandísimos resultados y además mantenidos en el tiempo.
Sabemos que el linfedema es oscilante pero para eso tenemos que planificarlo de forma inteligente y no es suficiente con el tratamiento intensivo y la manga compresiva.
Componentes fundamentales en el tratamiento del linfedema:

1.       Planificación inteligente de los tratamientos del linfedema. En el Instituto Fisiomedico optamos por el Método Godoy, ya que es el drenaje linfático más efectivo consiguiendo en una semana reducciones de un mínimo de un 50%

2.       Planificación en las sesiones de seguimiento.

3.       Control paciente-terapeuta del linfedema

4.       Incorporar actividad física a la vida con ejercicios beneficiosos

5.       Control del IMC (índice de masa corpoal) y de una alimentación sana

6.       Planificación de estrategia en vacaciones y viajes

7.       Estudio de distintos tipos de compresión (buscar el más favorecedor y marcar la estrategia de compresión según hábitos)

8.       Coaching personal de lo que supone para un paciente el linfedema, asimilación y afrontamiento de la enfermedad.

9.       Incorporarse a talleres educativos sobre la enfermedad.

Después de nombrar todo estos puntos podemos aobservar que el tratamiento del linfedema no es solo drenaje linfático, vendaje o manguito de compresión, el tratamiento del linfedema tiene que tener unas fases de tratamiento para conseguir su normalización, en resumen estas son las fases que en el Instituto Fisiomédico se llevan a cabo para un tratamiento completo y profesional del linfedema.

 

1-Fase intensiva (según resultados se planifica una segunda fase) Objetivo 50-60% de normalización.
2- Control de seguimiento hasta segunda fase intensiva e incorporación de hábitos y actividades potenciadores en la reducción del linfedema.
3- Segunda fase intensiva 70% de reducción, próximo a la normalización.

 

Conseguida la normalización lo que aumenta es el control de seguimiento por parte del paciente y por parte de terapeuta; ya que con un buen control, la estrategia enseñada durante el tratamiento y el conocimiento de signos de alerta para control del linfedema por parte del paciente, es fundamental, a la vez que la comunicación abierta con el equipo de terapeutas para resolver las dudas